Página Solidaria / 28 Julio 2015

Buscan sumar amigos a la tarea que realizan en Bella Vista Oeste

 

Bajo el lema “Hacete amigo de Amap”, la Asociación Mutual de Ayuda al Prójimo Casa de Luxemburgo busca que más rosarinos presten colaboración en los proyectos que realiza la entidad, a través de los cuales se benefician más de 600 niños y jóvenes del barrio Bella Vista Oeste.
“La sociedad exige a las autoridades y a los candidatos políticos un cambio, y en realidad no hay que esperar que las mejoras vengan de afuera. La transformación comienza involucrándose cada uno, ayudando, aportando a un futuro mejor para todos”, expresó Pablo Cerso, director de Amap.
Entre los proyectos que se están desarrollando se encuentra un jardín maternal con comedor, una biblioteca, la asistencia médica y odontológica y talleres de oficios para adultos.
Amap Casa de Luxemburgo comenzó siendo una institución que acompañaba a chicos de 3° grado hasta la universidad con aportes económicos provenientes de padrinos de Luxemburgo.
Ante la creciente demanda del barrio, la institución comenzó a ampliar sus horizontes y hoy cuenta con cinco casas donde se realizan las actividades. Junto con esto continúa juntando el aporte para apadrinar a más de 260 chicos, con el objetivo de que terminen la escolaridad.
Sin embargo, con la crisis europea, los padrinazgos son cada vez más escasos y es por eso que hoy necesitan más ayuda local.

Proyectos para apoyar. Las formas de ayudar son tan variadas como los proyectos. Por ejemplo, en el jardín de infantes Cariñito, al que concurren 80 niños de entre 2 y 5 años, los chicos reciben una comida elaborada según un menú nutritivo y saludable. Allí hace falta sostener tanto las instalaciones como contar con provisiones.
Otro de los proyectos es la capacitación laboral en oficios como herrería, electricidad, carpintería, cocina, costura, computación, panadería, pastelería, mozo, asistente jurídico, secretariado de gerencia, ayudante pizzero, manicuría, inglés, francés, reparador de PC y maquillaje, entre otros.
Estos cursos son totalmente gratuitos, y tanto alumnos como profesores conforman un grupo de trabajo donde el aprendizaje se logra de manera práctica y en un excelente clima.
Otro de los proyectos es el club de jóvenes “Luchemos por un sueño”, donde a través de actividades se enseña a los adolescentes a valorar la amistad, a recuperar la confianza en el otro, a asumir responsabilidades y encontrar ayuda para abordar su futuro dentro de una ambiente de contención.
Asimismo, realizan encuentros deportivos de fútbol, voley, básquet, taekwondo, kung fu, y talleres de guitarra y expresión artística. No faltan los campamentos y las salidas recreativas.

Recuperaron una plaza. Con motivo del Día del Amigo los chicos que concurren al Club de jóvenes pusieron manos a la obra y en la plaza Chiodi (Lima y Cochabamba) lograron recuperar un espacio público de la ciudad.
Los jóvenes colocaron canteros reciclados, realizados con cubiertas de autos reutilizadas, y los vecinos donaron plantas y árboles que fueron colocados en el lugar.
Cabe recordar que esa plaza es un lugar recuperado por los vecinos ya que antes había un basural, y hoy el espacio es disfrutado por todos.
Con la idea de concientizar sobre el medioambiente y el cuidado de la plaza, el programa municipal Educar para convivir instruye a los vecinos para seguir mejorando los espacios públicos.
En el mural que pintaron los chicos quedaron plasmados los valores de la convivencia y la participación ciudadana.

Más información. Quienes quieran apoyar los proyectos de Amap pueden hacerlo a través de la web www.amaprosario.org, o dirigirse a Pasaje Mansilla 4761, teléfonos 433-1942 y 434-0401.


Página Solidaria / 19 Julio 2015

Moteros solidarios lanzaron una campaña para juntar juguetes

 Un grupo de fanáticos de las motos harán rugir los motores el sábado 15 de agosto cuando se lancen por la ciudad a repartir todos los juguetes que junten en la colecta que lanzaron por el Día del Niño. Esperan que se sumen muchos rosarinos.
Marcos Duclós junto a otros 60 moteros organizaron la campaña de recolección de juguetes. Desde hoy y hasta el 14 de agosto juntarán los chiches en la sede de la Familia Abruzzesa, Santiago 1334, o en Apel, Corrientes 1225.
Los organizadores solicitaron que los juguetes estén en buen estado, limpios y si puede ser envueltos. 
Luego, el bado 15, un día antes del Día del Niño, partirán los más de 60 moteros en caravana desde Santiago al 1300 y pasarán por el Monumento a la Bandera, avenida Wheelwrigh, Oroño y Pellegrini rumbo a Cabín 9, donde está ubicado el jardín Surcos. Allí hay 70 niños que esperarán sus presentes de parte de los fanáticos de las dos ruedas.
Luego, llevarán también los presentes a los chicos internados en la sala de oncología del hospital Centenario.
 
Inquietud por los niños. Marcos Duclós, el organizador de la motocaravana, comentó que será la primera que realice este grupo de moteros llamado “Pisteando como un campeón”. “Es la primera vez que vamos a hacer algo solidario todos juntos”, explicó.
Todo surgió porque Marcos, que es empleado de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), mientras trabajaba un día en Cabín 9 se cruzó con unos chicos de entre 4 y 7 años. “Eran las 9.30 de la mañana, los vi caminar con la gomera, y les pregunté qué iban a hacer. Ellos muy tranquilos me respondieron que iban a matar palomas para poder comer. Las hacen fritas. Esto me llegó al alma. No podía creer lo que escuchaba”, relató el muchacho dolido. Este hecho fue el disparador que llevó a Marcos a convencer a sus amigos moteros y a lanzar una propuesta semejante.
Así, se lanzó la colecta que espera recolectar gran cantidad de juguetes para repartir a los niños en su día.
Para más datos comunicarse a los teléfonos 153-505203 y 153-366895, o escribir al facebook: moto caravana solidaria.
 
Un jardín en las periferias. El jardín Surcos nació hace cinco años y es el único en su tipo en la zona de Cabín 9. Brinda una educación integral y la copa de leche, además de formación para padres.
Nació por la inquietud de un grupo de voluntarias de Rosario que actualmente se ocupa de la gestión del jardín, y de atender a las más de 70 familias que se reúnen en torno a las actividades que desde allí se organizan.
A partir de este año la asociación civil Desarrollo y Promoción Social (Dyps) ampara jurídicamente al jardín que crece día a día por las necesidades acuciantes del barrio.
Actualmente el jardín cuenta con sala de 3 y de 4, y tiene 70 alumnitos. 
La única forma de sostenerse es el aporte voluntario de rosarinos que generosamente donan una beca mensual, pero aún así no se logra completar el costo que significa el funcionar diario del jardín
En la actualidad Surcos está funcionando en las aulas que presta el centro educativo Cuatro Vientos, ubicado en calle El Chajá 8790, justo en el límite entre Perez y Rosario.
 
Cómo ayudar. Para colaborar con Surcos se puede aportar mensualmente becas, mediante débito automático, tarjeta de crédito, o cobro a domicilio. Estos aportes cubren los sueldos fijos.
Además del aporte económico son fundamentales las voluntarias para ayudar en la copa de leche y en las otras actividades que se organizan.
Para más información comunicarse a través del mail: colaboradorasdeljardinsurcos@gmail.com o bien ajardin.surcos@gmail.com.

Página Solidaria / 14 Julio 2015

Una propuesta para abandonar las adicciones y cambiar de vida

La adicción a las drogas, el alcohol o a los psicofármacos pueden ser tratados y superados. La fundación Esperanza de Vida ofrece propuestas concretas que buscan que cada persona descubra las causas que le provocaron la adicción para luego trabajarlas y superarlas. “De esta manera _sostiene el presidente, Osvaldo Marrochi_ se producen los verdaderos cambios de vida”.
En la casa ubicada en Pellegrini 9, la entidad ofrece una comunidad terapéutica para todo tipo de personas con adicciones, de entre 14 y 50 años.
Cuenta con 15 camas para varones que necesitan un tratamiento con internación, que dura un año, y luego el centro de día del que participan cerca de 35 personas más.
El año próximo la institución cumplirá 30 años de trayectoria trabajando en Rosario, de la mano de su fundador y actual presidente quien dialogó con La Capital.
—¿En qué consiste el programa de recuperación de adictos?
— Primero tiene lugar la admisión y adaptación donde el adicto asiste diariamente a entrevistas acompañados pro un miembro de la familia. Los tratamientos no se pueden hacer solos. Todos los que vienen tienen que tener una contención, un familiar, un amigo, la pareja. Pero eso es fundamental. Por eso también trabajamos con las familias.
Luego, la fase intermedia se lleva a cabo en forma residencial. Los objetivos es que adquieran habilidades e independencia personal. La tercera parte es la reinserción.
—¿En dónde reside el éxito del programa?
—A las pocas semanas de empezar el tratamiento las personas dejan la adicción, pero ese es recién el inicio del programa. Nosotros trabajamos con el otro como protagonista de su propia recuperación. Y los animamos a que descubran por qué llegaron a depender de una sustancia, qué los llevó a tener esta conducta y allí empieza el proceso de verdadera curación.
Durante ese tiempo las personas empiezan a darse cuenta de que deben tomar decisiones que van a cambiar su vida. Algunos se dan cuenta de que deben mudarse a otra ciudad, o que deben cambiar de trabajo, o abandonar ese grupo de amigos, o separarse de su pareja. No es fácil, pero ahí es donde está el equipo terapéutico, formado por médicos, psicólogos, psiquiatras para poder sostenerlos en las decisiones que vayan tomando.
Para todo esto es fundamental que el adicto tenga la decisión de cambiar. Si no, nada va a funcionar. Nosotros usamos mucho el psicodrama, el teatro y el arte para que ellos puedan descubrir lo que les pasa.
—¿Qué perfil de gente puede tratarse en la fundación?
—El programa está armado para chicos que nos deriva el Instituto para la Recuperación del Adolescente (Irar), Promoción Social de la provincia o profesionales de 50 años. Entran todos los que quieran recuperarse.
—¿Cuál es la sustancia que más se consume?
—Acá en Rosario, la reina sigue siendo la cocaína. La consiguen a buen precio y es una droga muy estimulante, con todo lo que ello implica en el cerebro y sistema nervioso central, y es muy adictiva. Trae problemas a la familia y al contexto del adicto porque llegan a robar y a vender cualquier cosa con tal de conseguir la droga.
—¿Cuál es tu opinión respecto a la despenalización de la droga?
—Creo que como sociedad no estamos preparados. Para un chico de la villa que consume, es lo mismo y para los que tienen la planta de marihuana también. Hay que pensarlo muy bien porque existen muchos intereses en juego y se mueve mucha plata.
—¿Y el consumo recreativo?
—La línea entre consumo recreativo y dependencia es muy fina. El punto está en que ninguna sustancia te domine, y no es fácil darse cuenta cuándo uno empezó a ser dependiente.


Página Solidaria / 7 Julio 2015

Donan el dinero de sus regalos para entidades benéficas

Son ocho mujeres, con un promedio de edad de 40 años que hace un tiempo decidieron dejar de hacerse regalos. Ahora juntan ese dinero y lo destinan a entidades solidarias. 
    Liliana Rivalta, Gabriela Allo, María Laura Coirini, María Laura Del Banco, Marcela Fassone, Natalia Fainé, Julieta Farruggia y Gabriela Reato forman el grupo autodenominado “las brujas”. Son amigas desde hace 11 años y se conocieron por sus jefes. Todas son secretarias o asistentes de odontólogos de Rosario. 
    Como todo grupo de amigas, para los cumpleaños organizaban “vaquitas” para juntar el dinero y comprar regalos. Un día, una de ellas planteó la inquietud de donar esa cantidad para una causa solidaria. Todas se sumaron a la iniciativa y su máximo deseo es que muchas otras personas se contagien de esta iniciativa que las reconforta enormemente.
     “Somos secretarias y asistentes odontológicas y teníamos muchas inquietudes propias de nuestro trabajo y por eso empezamos a juntarnos”, cuenta Liliana Rivalta, que trabaja con Gabriela Allo y cuentan cómo rápidamente trabaron amistad entre las 8.
     Además de muy amigas, son  almas solidarias porque decidieron dejar de hacerse regalos personales para donar ese dinero.
     “El primer destino que elegimos fue El Hogar de madres solteras de Raquel Butazzoni donde llevamos artículos de higiene femenina que necesitaban”, cuentan en diálogo con La Capital.
     “Con el dinero que juntamos compramos lo que hace falta a la entidad que queremos ayudar”, dicen. Para el siguiente cumpleaños compraron caloventores para una escuelita de Entre Ríos, donde luego supieron que solo asisten siete alumnos y el colegio tiene una sola aula. Las mujeres se movilizaron y también consiguieron libros y una donación de librería.
     El siguiente “regalo” fue para un comedor que lo apoya la fundación El Pocho Lavezzi. 
     “Nosotras sabemos que es un grano de arena en la playa, pero al menos ese grano de arena existe”, cuentan con una amplia sonrisa.
     Ahora, ya están juntando lo necesario para ayudar al comedor Pancitas Vacías. “Leímos la nota que salió en La Capital sobre el comedor que saca adelante Alba Verón en el corazón de Villa Banana y la queremos ayudar. Estamos juntando el dinero para comprar alimentos”, comentaron.
    Estas mujeres que sobre todo son muy amigas, se juntan, se ríen, disfrutan y la pasan bien, también ayudan, de una manera muy concreta y simple. No tienen un listado de instituciones, sino que buscan aquellos que no podrían recibir ayuda de ningún otra manera. Una iniciativa que busca contagiar.

Individuales. Además de la experiencia del grupo Las Brujas, también hay personas que deciden voluntariamente donar lo que sus amigos pagarían por un regalo para destinarlo a una causa solidaria.
    Así es el caso de Graciela Matijacevich, de San Lorenzo, que en pocos días celebrará sus 60 años. Sus hijos le organizaron una fiesta, pero ella se adelantó y pidió a los invitados que donen el dinero  que iban a destinar al regalo al  jardín de infantes Surcos, ubicado en Cabín 9.
    Lo mismo hizo Rita Marc con sus invitados para el cumpleaños de 70. Quiso que todos donaran su dinero y con ello colaboró a equipar un taller de costura para mujeres del barrio Godoy. Lo mismo hizo su marido, Norberto de la Torre y para sus bodas de oro de casados volvieron a repetir la iniciativa. 
    Pero no fueron los únicos, Lichu Zeno, un chico que pelea para curarse de una leucemia, en la fiesta de su cumpleaños, puso una urna para que los invitados depositaran el dinero y lo destinó al tratamiento de Maxi, otro chico que también tiene leucemia. 
    Estos son pocos ejemplos de personas de corazón magnánimo que lejos del interés personal privilegian las necesidades de los demás.