Página Solidaria / 19 Nov. 2014

Llega un nuevo suplemento para jugar con los más chicos

“Arte en movimiento: cantar, contar, pintar, jugar con los más pequeños”, es el nombre del suplemento especial dedicado a la infancia que el próximo sábado acompañará la edición del diario. Se trata de un trabajo realizado de manera conjunta por Fundación Arcor y Diario La Capital para celebrar los 25 años de la Convención sobre los
Derechos del Niño. “Arte en movimiento: cantar, contar, pintar, jugar con los más pequeños” es una invitación a unir arte, movimiento y juego con los niños y niñas. Se suma a la celebración del cumpleaños número 25 de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El tratado es un hito que dio inicio a un camino de cambios progresivos en la situación de la infancia en el mundo, ya que por primera vez se reconoció a los niños y niñas como sujetos de derecho.

El suplemento, que consta de 12 páginas, se distribuirá de manera gratuita con la edición del 22 de noviembre del diario. Entre sus artículos se destacan: “Música en todas partes”; “Palabras que te atrapan”; “Plástica...mente”; “Luz, cámara, cuerpo en acción”; “El juego en todas partes...”; “El juego de todos los días”; “El juego reconoce
todos los espacios”; “Momentos para crecer jugando”; “Para jugar el día entero” y “Materiales en todas partes para explorar y crear”.

“Los momentos cotidianos dela vida de los niños pueden estar acompañados de innumerables juegos y experiencias artísticas que favorezcan el desarrollo saludable de los más pequeños. Este recorrido comienza en la gestación y se nutre día a día con acciones que los adultos podemos generar en el ámbito de la familia y los diversos espacios culturales, recreativos y educativos en los que ellos interactúan: escueas, jardines, bibliotecas, plazas,centros comunitarios”, explica el texto editorial de presentación deltrabajo.

El pedagogo italiano Francesco Tonucci dice sobre esta unión creativa que “moverse no es sólo hacer movimiento”. Por eso, la propuesta se plantea “encontrar poco a poco las diferentes herramientas y posibilidades de juego que el arte moviliza, entendiendo que desde allí es factible animar a la comunicación y abrir un nuevo mundo de relaciones a través del movimiento corporal, el gesto, la voz, el dominio paulatino de la palabra y la interacción con otros niños y adultos”.

La idea que sustenta esta iniciativa es que los lenguajes expresivos son capaces de elaborar y construir desafíos y de ponernos en acción, tanto a niños como a adultos. El suplemento -especialmentepensado para las familias y sus chicos- genera también otros encuentros, como el de las reflexiones sobre arte y juego, con la acción y proposiciones concretas para crear,jugar y moverse. Se trata de lenguajes diversos que se reúnen para dar fuerza a la expresión de los niños y niñas, un paso necesario para el desarrollo de una vida saludable.

Responsabilidad social

Fundación Arcor es una entidad sin fines de lucro. Fue creada en diciembre de 1991 por Grupo Arcor como expresión del compromiso y la responsabilidad social heredados de los fundadores de la empresa, a fin de promover el desarrollo integral de las comunidades donde actúa. Este accionar se encuadra en la política de inversión social de Arcor.

La premisa de la organizacion es trabajar siempre en estrecha relación con la sociedad, siendo la infancia el área de interés en la que desarolla sus acciones, bajo la convicción de que la educación es la herramienta clave para la generación de igualdad de oportunidades para los niños.

Desde Fundación Arcor se apoyan proyectos con foco en la educación de los niños, fortaleciendo a las organizaciones comunitarias que atienden aldesarrollo integral de la niñez.


Página Solidaria / 12 Nov. 2014

El transporte como vehículo para la unión ciudadana


El balance presentado por la Empresa Mixta de Transporte Rosario da cuenta de un accionar que apunta a colaborar en la construcción de una ciudad cada vez más inclusiva. El documento transparenta el impacto económico, ambiental y social del servicio prestado por la compañía y deja constancia de un beneficio brindado a 27 millones de pasajeros transportados anualmente.

“Pequeñas acciones del día a día que permiten generar valor en lo inmediato o en largo plazo, eso es sustentabilidad. Implica inversión permanente de recursos. Cuando sembrás constantemente, con el tiempo empezás a ver los resultados”, afirma Matías Galíndez, presidente de la Empresa Mixta de Transporte Rosario SA.

La Empresa Mixta de Transporte Rosario es una sociedad anónima integrada por el municipio de Rosario y empresas del sector privado. Posee  una flota actual de 130 unidades que recorren diariamente más de 30 barrios de la zona suroeste, centro y noroeste de la ciudad. Integrada por 420 empleados, la Mixta nuclea las líneas 112, 115, 126, 127, 131, 132, 138, 139 y 140. Su misión consiste en brindar  un servicio de transporte urbano de pasajeros eficiente, adecuado a las necesidades de susclientes-pasajeros.

En este sentido, la Mixta presentó recientemente su primer reporte de sustentabilidad. El documento, de alto valor estratégico, da conocimiento público del desempeño en materiaeconómica, ambiental y social de la gestión que comenzó en 2007. El balance aporta significativamente a la construcción de un ambiente social para la movilidad sustentable y da cuenta de una experiencia de desarrollo integrado y eficiente, un espacio de interacción entre lo público y lo privado que apunta a prestar un servicio público con honestidad y transparencia.

“Detrás de esto hay una construcción de transparencia, una manera de dar un mensaje a la sociedad en su conjunto, de que es posible la gestión de una empresa pública de manera eficiente y transparente. Tenemos la responsabilidad y el compromiso de dar cuenta al ciudadano sobre cómo hemos aplicado los recursos públicos recibidos, en qué hemos invertido, cuál es nuestra estrategia respecto del cuidado ambiental. El reporte es
una iniciativa que va en ese sentido”, subraya el contador y presidente de la Mixta.

“Buen ambiente y servicio”.
Desde sus comienzos en 2007, la sustentabilidad forma parte de la estrategia de negocios de la empresa y constituye el pilar fundamental que ha permitido tejer relaciones confiables con cada uno de los integrantes de la cadena de valor. “No podemos hablar de resultados en el marco de la sustentabilidad si solamente miramos la variable económica. Cuandose toma una decisión hay que evaluar los distintos impactos que ésta genera tanto en materia económica como en materia ambiental y social. No se puede obtener un impacto positivo en una variable en detrimento de las otras. Cada decisión se debe tomar con una mirada integral”, explica Celina Elbusto, directora ejecutiva de la empresa.

Un aspecto central que hace a la calidad del servicio es la atención alusuario. Pues de lo que se trata es de brindar un servicio previsible, seguro y confiable capaz demtransportar pasajeros satisfechos. “En materia de atención hemos intentado  definir canales de contacto, atender todas sus inquietudes y dar respuesta efectiva.
Abrimos las puertas de la empresa a la comunidad, invitamos a todos a que nos visiten, realizamos distintas reuniones de trabajo. Buscamos generar este ejercicio de intercambiar experiencias, entendemos que de esas instancias surgen buenas ideas u oportunidades para mejorar”, expresa Celina.

Por su parte, el reporte coloca al  pasajero como el eje de una gestión innovadora, consciente de la importancia de su función social: la movilidad de los ciudadanos hace a su calidad de vida; el 70% de los usuarios utiliza el transporte urbano de pasajeros para asistir al trabajo o a una institución educativa.

Honestidad, iniciativa, cooperación y excelencia son los valores que guían la filosofía de trabajo de la Mixta: “Buen ambiente, buen servicio”, tal es el lema.

“La sustentabilidad está anclada en la igualdad, en la posibilidad de que personas con discapacidad puedan acceder al servicio al cual tienen derecho. Hablar de accesibilidad universal procura que la sociedad en su conjunto sea más solidaria, más colaborativa”, comenta Galíndez y concluye: “Hemos creado los pilares de una organización que tiene mucho para darle a la ciudadanía. Soñamos con una movilidad que sea un verda dero ejemplo de sustentabilidad, integración y unión con los ciudadanos.Este reporte es un eslabón más de una historia que entendemos recién comienza. Se vienen muchos más”.


Página Solidaria / 5 Nov. 2014

Convierten materiales de descarte en objetos de diseño

“Es importante pensar la transformación del material como lugar de acercamiento. En esta instancia de trabajo manual se genera una comunión en el hacer, un acontecimiento que tiene que ver con lo femenino. Esto es ancestral, las mujeres se reúnen a «hacer» desde los comienzos de la historia de la humanidad. A partir del encuentro suceden cosas, las mujeres empiezan a contar sus experiencias de vida, se genera un vínculo, un contacto con el otro”, dice Marina Gryciuk, coordinadora de Qomi, un proyecto comunitario de, producción de objetos de cestería textil a partir de materiales de descarte. El emprendimiento surgió en 2013, trabaja con mujeres de la comunidad Qom y tiene lugar en el Centro Cultural El Obrador, en el barrio Toba de la calle Rouillón, en la zona oeste de la ciudad.

El objetivo es recuperar la cultura propia de la comunidad Qom a partir de la elaboración de objetos sustentables que incorporan la mirada del diseñocontemporáneo.“Afortunadamente la comunidad Qom no ha perdido su identidad, su lengua, su forma de vivir. Por sus características y particularidades, les cuesta mucho insertarse en nuestra sociedad. El proyecto apunta a incluirlos socialmente desde su potencial, sin desarraigarlos, conservando sus tradiciones y saberes”, explica Gryciuk, artista plástica y diseñadora.

Ella y las mujeres que participan del proyecto intercambian saberes en pos de fabricar cestas y bolsos tejidos que combinen la técnica Qom con retazos de tela donados (en gran cantidad) al Obrador por vecinos, instituciones y fábricas, e incluso recolectados por las propias mujeres en sus prácticas habituales de cirujeo. La cestería es un trabajo tradicional de los pueblos originarios del norte de Argentina realizado con los materiales vegetales propios del hábitat natural del Chaco y el norte.

Qomi es un espacio de intercambio donde la elaboración del objeto es la excusa para el encuentro con el otro, para trascender. “Apuntamos a sacar ese objeto del barrio e insertarlo comercialmente en otros ámbitos. Trasladar nuestra producción, sacarla del barro les permite a nuestras mujeres tener otras experiencias de vida”, dice la coordinadora del emprendimiento.

Nada se pierde. Gryciuk trabaja en el Centro Cultural El Obrador desde 2011. Su propuesta original consistió en la elaboración de fragmentos de mantas bordadas que reconstruían a historia de los pueblos originarios y algunos de los paisajes típicos. Esta idea inicial tuvo en cuenta una característica distintiva de los Qom: una comunidad nómade que se traslada permanentemente a sus lugares de origen llevando alimentos,mantas y demás elementos a sus familiares.

En 2013 Qomi empezó a producir cestería textil a partir de materiales recuperados. Hay que remarcar que Qomi significa “nosotros”, concepto que tiene que ver con la idea de comunidad, de compartir. “Tenemos muchas diferencias de gusto, ellas están atravesadas por la manualidad de revista, con un gusto recargado, llamativo, con mucho brillo y colores. En un contexto urbano, el diseño vendible es más limpio y cuidado. Hay que encontrar una fusión entre el gusto popular y el gusto depurado.  No hay una única verdad, se trata de conjugar puntos de vista. Lo importante es transformar esos materiales en objetos nuevos que posean valor” subraya Gryciuk.

Qomi es mucho más que un proyecto social: abarca diferentes instancias que van desde las capacitaciones y talleres que se dictan en distintos espacios de la ciudad hasta la producción y posterior venta de los productos. Transferencia de saberes, intercambio con el “afuera” y autogestión constituyen sus pilares. “El desafío es que esto se pueda replicar, que puedan surgir nuevas ideas. Mi trabajo me hace sentir bien, en algún momento de mi vida me di cuenta que tenía mucho (desde muchos lugares) y dije: esto lo quiero compartir. Salir de la zona de confort me hace crecer, es ahí donde uno aprende de verdad", concluye.

Acerca de el obrador. El centro cultural es un espacio de intercambio de saberes y técnicas que ofrece capacitación y trabajo a miembros de pueblos originarios que arribaron a la ciudad en búsqueda de mejores condiciones de vida.

Ubicado en Rouillón y Maradona, brinda herramientas a los vecinos del Barrio Toba buscando la inclusión social a partir de la generación de bienes culturales para el intercambio (elaborados con materiales de descarte: maderas, metales, plásticos, telas etc.). Este espacio se caracteriza porla realización de emprendimientos artesanales que rescatan los saberes y costumbres de los pueblos originarios conjugándolos con tendencias modernas del diseño.

Más info en: facebook.com/pages/Qomi-Cesteria-textil.

"Ponen su vida en esto"

Las técnicas de tejido que permiten generar objetos de diseño son compartidas con la comunidad en general. Las integrantes del emprendimiento brindan cursos y talleres para aprender a elaborar cestería textil. “Poder vender nuestros productos o dar cursos hace que nuestras mujeres se sienten valoradas y útiles, colaborando además en la concientización sobre la importancia del reciclado y la recuperación de la basura”, afrma Gryciuk.

“Es muy importante el trabajo social desde el lugar del compromiso. Trabajás con mujeres que se comprometen mucho, que ponen su vida en esto. Son mujeres que viven situaciones muy duras, cuyos derechos son vulnerados todo el tiempo. En este contexto, ellas son sostenedoras de la casa y de la familia, y a su vez, las grandes víctimas”, afirma la docente de diseño de indumentaria.


Página Solidaria / 29 Oct. 2014

Biblioteca Pocho Lepratti, un mundo donde caben muchos mundos

Integrada por vecinos, estudiantes universitarios, profesionales y un nutrido grupo de actores sociales,la Biblioteca Popular Pocho Lepratti lleva adelante una batería de propuestas solidarias con el objetivo de transformar la realidad de los vecinos del barrio de Tablada.

“La palabra biblioteca tiene un peso muy fuerte en el imaginario colectivo, habitualmente se la asocia con algo aburrido. Cuando te acercás a este espacio te das cuenta de que en realidad no es así... lo que menos vas a escuchar aquí es silencio, ni siquiera sé si podés leer con tranquilidad (se ríe). Los chicos entran, salen, van y vienen todo el tiempo con sus instrumentos musicales, libros, elementos de trabajo.La biblioteca es un espacio de apropiación para niños, jóvenes y adultos del barrio”, dice María José Draperi, integrante del equipo de trabajo de
la Biblioteca Popular Pocho Leprattidesde hace más de cinco años.

La Biblioteca Popular Pocho Lepratti es una asociación civil sin fines de lucro que se inauguró en octubre de 2002. Ubicada en Virasoro Bis (entre Esmeralda y Chacabuco), se creó como respuesta a la crisis de 2001, ante la necesidad del barrio de tener un espacio inclusivo capaz de brindar contención y propuestas culturales a los vecinos y con el fin de suplir la ausencia de la emblemática Biblioteca Vigil (desmantelada durante la última dictadura cívico-militar).

Las distintas propuestas artísticas que ofrece a diario son abiertas a la comunidad y tienen el foco puesto en la inclusión social. Los niños disfrutan de diversos talleres: radio, ajedrez, dibujo y apoyo escolar entre otros. Los jóvenes participan del taller de radio y psicodrama, mientras que los adultos acceden a los cursos de capacitación en serigrafía. Entrelas actividades que realiza la biblioteca se destacan el servicio de biblioteca popular, el Jardín de Infantes Las Hormiguitas y la Radio comunitaria FM La Hormiga.

“Trabajamos con chicos de zonas vulnerables, otros que han abandonado la escuela, chicos de clasemedia... todos tienen un potencial enorme. Los talleres son un espacio en el que los jóvenes encuentran contención, pueden expresar cosas que van más allá del aprendizaje concreto. Es importante que sean conscientes de que tienen cosas para decir y que esas cosas tienen mucho valor. Muchas veces los jóvenes no son escuchados, desde la biblioteca buscamos la mejor manera de darles ugar, de derribar el mito de que la juventud está perdida, de combatir la estigmatización de los jóvenes de barrios populares que siempre son noticia por lo malo. En Tablada pasan cosas muy buenas, muchas de ellas los tienen como protagonistas,lamentablemente esas cosas no se cuentan en ningún lado”, manifiesta Majo, quién además de ser secretaria de la comisión directiva de la biblioteca, coordina el taller de radio al que asisten más de diez chicos.

Una labor que crece. “Las bibliotecas centenarias se sostienen con el aporte de sus socios, lo nuestro es una experiencia reciente y tiene otra impronta, está en un barrio con otras características. Debemos sobreponernos a las dificultades cotidianas. Afortunadamente, el año pasado logramos comprar la propiedad donde funciona el jardín
de infantes. Esto fue posible gracias a que una vecina del barrio donó una propiedad. Económicamente no estamos en condiciones de pagar sueldos. La mayor parte de las personas que transitan este espacio lo hacen voluntariamente. Dentro de la biblioteca existen espacios autogestionados, también tenemos talleristas de apoyo que pertenecen al equipo de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de Rosario. Entendemos que la articulación con el Estado es necesaria”, expresa la coordinadora del taller de radio.

Así, solidaridad, participación, inclusión y convivencia son los valores primordiales del trabajo colectivo que día a día sostienen de manera voluntaria las “hormiguitas rosarinas” que forman parte de la institución. “Tratamos de tener en presente, en todo momento, el “trabajo de hormiga”, que tiene que ver con lo invisible, lo constante; se trata del trabajo chiquito que a la larga produce grandes cosas”, subraya María José. El trabajo de hormiga se inspira en la lucha de Pocho Lepratti, más conocido como el “Ángel de la Bicicleta”, militante social que supo construir alternativas de vida y esperanza para niños y jóvenes de barrios vulnerados.

Respecto de la respuesta por parte de los chicos que asisten a la biblioteca, Draperi comenta: “La respuesta de los chicos es increíble,se han tomado las cosas con mucho compromiso. Todo esto tiene que ver con un proceso, no es algo que se haya generado de un día para el otro. Sin embargo, somos nosotros los que más aprendemos”.