Página Solidaria

Aquellas historias particulares

En épocas donde se habla de valores disgregados, individualismo y poco interés por los otros hay historias solidarias que conmueven y movilizan. A veces simplemente desde lo emocional. Otras conjugando ese impacto con la propia acción. Justamente, esas son las historias que desde ahora se buscarán contar, al menos una vez al mes, a través de la Página Solidaria.

En épocas donde se habla de valores disgregados, individualismo y poco interés por los otros hay historias solidarias que conmueven y movilizan. A veces simplemente desde lo emocional. Otras conjugando ese impacto con la propia acción. Justamente, esas son las historias que desde ahora se buscarán contar, al menos una vez al mes, a través de la Página Solidaria.

Por eso, todas aquellas personas que conozcan este tipo de historias pueden acercarlas y recomendarlas. Porque en el reconocimiento de sus protagonistas muchas veces se encuentran significaciones, para la vida propia y la ajena.

Desde hace más de 8 años, este espacio ha sido destinado a generar puentes de ayuda entre quienes necesitan y quienes pueden dar. Las organizaciones de la sociedad civil han hallado un espacio de referencia que hicieron propio y útil. Este 2010 la Página quiere aumentar esa mirada solidaria mostrándola desde los ojos de quienes día a día trabajan a destajo y sin pedir nada a cambio.

Las historias que se buscan son de esas que siempre merecen ser contadas. Las de luchadores incansables y anónimos, desinteresados y que además presenten alguna particularidad que las distinga de la mayoría.

Aquellas personas o instituciones que conozcan historias de personajes anónimos pero a la vez particulares pueden acercarlas por e-mail a fundacion@lacapital.com.ar o comunicándose al 522-6005. Y La particularidad no sólo lo da lo inusual, sino también la forma en que se realiza un trabajo, el lugar donde se desarrolla o la gente que se involucra en él. Contar estos casos es apenas un paso para motivar su multiplicidad.