La Organización de Familiares Enfrentando el Sida dicta talleres para personas vulnerables
En los próximos días 10 mujeres recibirán el título de peluqueras luego de haber cursado un año entero de clases en los talleres que dicta la Organización Familiares Enfrentando al Sida (Ofes). Se trata del segundo curso. El año pasado lo hicieron prostitutas y ya varias lograron dejar la calle y tener un trabajo digno. Ahora quieren incorporar a travestis.
“Desde Ofes brindamos esta capacitación para personas en estado de vulnerabilidad y esta vez daremos el título a 10 mujeres que realmente necesitaban un oficio y la alegría más grande es que muchas ya están trabajando”, relató Galdys González desde la entidad.
En Perú 2299 se dictan las clases de peluquería, a cargo de Rubén Sdrigotti. Son una vez por semana, durante cinco horas. Allí las chicas aprendieron desde decoloración, corte y reflejos hasta alisados y peinados para fiestas. “Salen capacitadas para hacer todos los trabajos”, explicó el profesor orgulloso ante esta nueva camada de expertas.
Una herramienta laboral. Rocío tiene 18 años y una beba. Hace poco se casó y está terminando la escuela primaria. Gracias al curso de peluquería podrá tener un trabajo y a la vez continuar estudiando.
Jorgelina es otra de las mamás que encontró una ocupación gracias al aprendizaje de este oficio. “No tenía forma de encontrar trabajo, tenía algunas horas en casas de familia pero nada más y vi un día el anuncio del taller de peluquería en el diario y me animé a empezar”, contó quien ya tiene sus propias clientas a domicilio.
“Estoy preparando todo para tener mi propio local”, relató Vanesa, de 24 años quien se volvió experta en recogidos.
Entre todas se hicieron muy amigas. Encontraron no sólo un recurso para salir adelante económicamente sino que allí también recibieron contención y descubrieron de qué son capaces.
Trayectoria. Ofes cuenta con un subsidio para organizar el taller de peluquería y por eso lo puede hacer en forma gratuita. “La intención es ofrecer una herramienta de trabajo a personas en estado de vulnerabilidad, y si bien nació como un taller para travestis, luego se amplió el rango para quien lo necesite verdaderamente. Por eshacemos una selección”, contó Gladys.
El año pasado participaron prostitutas del taller y desde Ofes están más que orgullosos. “Dos de ellas dejaron la calle y ahora tienen un trabajo digno”, aseguraron.
“Nosotros también les damos recomendaciones para que se cuiden de las infecciones y les explicamos que trabajando en la calle pierden la salud y se hacen un daño, en cambio con un oficio pueden trabajar muchos años sin enfermarse”, continuó Gladys.
Ahora, la aspiración de Ofes es que también los travestis se anoten y se animen a participar de los cursos que están abiertos a todos, sin ninguna discriminación.